domingo, 11 de septiembre de 2016

Los 100 partidos más inolvidables en Mundiales, parte 5

PUESTO NÚMERO 60
Italia vs. España (31 de mayo de 1934)



Italia: Combi; Allemandi, Monzeglio; Meazza, Monti, Pizziolo, Castellazzi; Schiavio, Guaita, Orsi, Ferrari. DT: Pozzo.
España: Zamora; Ciriaco, Quincoces, Regueiro; Muguerza, Cilaurren; Fede, Gorostiza, Iraragorri, Lafuente, Lángara. DT: García.

En la bella ciudad de Florencia (dicen que es linda, nunca fui, pero ¿que Florencia no es bella?), hace muchos años ya, Italia y España se dieron de lo lindo. Cuartos de final del Mundial de 1934. Los italianos debían ganar o ganar el torneo. Tras aplastar a Estados Unidos en octavos, era el turno de enfrentar a los ibéricos, que se habían cargado a Brasil. El encargado de impartir “justicia” fue el belga Baert, y las comillas están bien puestas. Lo que pegaron. Italia hizo lo que quiso, aunque eso no significa que España se destacó en el juego limpio. A los 29 minutos, el visitante se adelantó en el marcador. El autor del gol fue Regueiro, tras capturar una pelota viva (?) tras un disparo de Lafuente. Epa.

Los italianos fueron con todo a buscar la igualdad, no necesariamente haciendo cosas permitidas por el reglamento. Y alcanzaron su objetivo, a falta de un minuto para el descanso, con sus armas más utilizadas: centros y ayudas arbitrales (?). Pizziolo remató desde afuera del área, Zamora atajó pero dio rebote, allí fue cuando Schiavio le cometió una clara infracción al arquero y no lo dejó hacer nada ante el remate de Ferrari. El árbitro no solo no cobró falta, sino que convalidó el gol, claramente. Empate. En el segundo tiempo, se siguieron pegando, no generaban situaciones de gol, solo se pegaban, el fútbol que le gusta a la gente. El partido terminó, y de acuerdo con las reglas de la época, se debía jugar un partido desempate al día siguiente.

Tanta violencia hubo en el primer encuentro, que España tuvo que realizar siete cambios por lesión (!), incluido a su arquero Zamora, que terminó con dos costillas rotas. Italia “solo” tuvo cuatro lesionados de cara a este partido. La “revancha” fue arbitrada por el suizo Mercet, y lo suyo fue aún peor que lo de Baert. Los italianos pegaron todavía más, con total impunidad, y los españoles, casi con un equipo alternativo, poco pudieron hacer. Ganó Italia 1-0, con gol de Meazza en una jugada que, obviamente (?), no debió ser convalidada. ¿Porque? De un tiro de esquina vino el gol, cuando salió el arquero a cortar el centro, recibió una infracción que le cortó la carrera, permitiendo al italiano cabecear y anotar. Luego de este partido, Mercet fue suspendido de por vida para arbitrar internacionalmente. Pero el daño ya estaba hecho, Italia había pasado a semifinales.

sábado, 10 de septiembre de 2016

Los 100 partidos más inolvidables en Mundiales, parte 4

PUESTO NÚMERO 70
Inglaterra vs. Camerún (1 de julio de 1990)



Camerún: N'Kono; Tataw, Kundé, Massing, Ebwellé; Libiih, Maboang (Milla), Pagal, Mfédé (Ekéké); Omam-Biyik, Makanaky. DT: Nepomniachi.
Inglaterra: Shilton; Parker, Walker, Wright, Butcher (Steven), Pearce; Waddle, Platt, Gascoigne, Barnes (Beardsley); Lineker. DT: Robson.

Otro partido de Camerún en Italia 90. Tras vencer a Colombia en octavos, los africanos se toparon con Inglaterra, en lo que fue el único partido de cuartos de final de este Mundial que tuvo más de un gol. La apertura del marcador llegó a los 25 minutos, cuando Platt apareció solo en el área para cabecear al gol un gran centro de Pearce. Parecía que no habría lugar para la sorpresa. Para jugar el segundo tiempo ingresó el ya veterano Milla, y cambió a Camerún. Tanto que lo dieron vuelta.

A los 16, Kundé de penal venció a Shilton y lo empató. Cabe aclarar que la falta fue sobre Milla. Y a los 20, Ekéké (que había ingresado tres minutos antes) armó una pared con Milla y quedó mano a mano con el arquero, y lo venció. Los cameruneses pasaban al frente, bajo la sorpresa de toda Nápoles. Inglaterra comenzó la búsqueda desesperada del empate, y cuando parecía que sería imposible, una torpeza de la defensa africana provocó un penal. Iban 37 del complemento cuando Lineker igualó el encuentro desde los 12 pasos. Camerún casi lo gana con un remate de afuera del área de Omam-Biyik, pero Shilton la sacó sin mayores problemas de todos modos.

Ya en el suplementario, Camerún fue mucho mejor, y dispuso de tres ocasiones muy claras para anotas, pero Shilton en dos ocasiones y Wright en otra lo evitaron. Y a los 15 del primer tiempo, un pase filtrado dejó en soledad a Lineker, que corrió en soledad y enfrentó al arquero, siendo derribando por este. El forro (?) de Codesal cobró penal, y el propio Lineker marcó el 3-2. Camerún no pudo más, y se rindió. Hasta allí llegó la sensación del Mundial. Los ingleses terminarían cuartos en esta Copa del Mundo, cayendo en semis ante los alemanes, y ante los italianos en el partido por el tercer puesto.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Los 100 partidos más inolvidables en Mundiales, parte 3

PUESTO NÚMERO 80
Argentina vs. Suecia (12 de junio de 2002)



Suecia: Hedman; Mellberg, Jakobsson, Mjällby, Lucic; Alexandersson, Svensson (Jonson), Linderoth, Svensson; Larsson (Ibrahimović), Allbäck (Andersson). DT: Lagerbäck-Söderberg.
Argentina: Cavallero; Chamot, Samuel, Pochettino; Zanetti, Almeyda (González), Sorín (Verón); Aimar; Ortega, Batistuta (Crespo), López. DT: Bielsa.

Argentina llegaba al Mundial del 2002 como máximo candidato tras una eliminatoria brillante. Pero ya en tierras asiáticas, y tras un triunfo ante Nigeria y una derrota ante Inglaterra, la clasificación estaba complicada. Necesitaba ganar en la tercera fecha. El rival Suecia, que con el empate llegaba a octavos. 13 minutos iban, cuando Aimar abrió a su derecha para Zanetti, este centró, y apareció Sorín para cabecear, pero Hedman tapó lo que era gol. Argentina manejaba la pelota, tenía las situaciones. Remates de Sorín, de López y de Sorín nuevamente eran la sucesión de chances del equipo de Bielsa. Pero el gol no llegaba, y los nervios comenzaban a correr. Cuando estaba por terminar el primer tiempo, se dio una insólita situación. El árbitro del encuentro, Bujsaim, expulsó a Caniggia, que estaba en el banco de suplentes, un hecho inédito por Copas del Mundo.

Ya en el complemento, se vio otro partido. Los suecos salieron a imponerse y a aprovechar los nervios argentinos. A pesar de que Batistuta tuvo la chance de abrir el marcador a los 7 del complemento (no llegó a cabecear el centro de Ortega), Suecia avisó a los 10 con un tiro libre de Svensson que se fue muy cerca del palo derecho de Cavallero. Y tres minutos después… Otro tiro libre, y esta vez Svensson afinó puntería. La colgó del ángulo. Golón. Encima, un minuto antes del 0-1, Bielsa hizo tal vez su cambio más polémico. Quedando eliminado en primera fase del Mundial, el DT hizo 9 por 9, sacó a Batistuta para poner a Crespo. Pero era todo de Suecia el partido. A los 30, Pocchetino, en su intento de despejar, casi hace un gol en contra, y eso no pasó solo porque Cavallero estaba parado en el lugar justo.

Argentina no generaba nada, y para colmo, a los 39, Andersson ganó por derecha, entró al área y remató de zurda; el arquero apenas rozó la pelota, y esta dio en el travesaño. Todo parecía perdido, pero de golpe, una pequeña ilusión. 42 minutos, falta sobre Ortega, penal. El propio “Burrito” pateó, pero el arquero atajó, mas Crespo capturó el rebote para igualar el partido. 1-1, pero era demasiado tarde. Terminó el partido, y Argentina quedó eliminada. Ni siquiera recibió una mano de Nigeria, que si ganaba por dos o más goles, dejaba afuera a Inglaterra (aunque en la realidad eso era imposible). La albiceleste consumió así su mayor papelón en la historia de los Mundiales, aún más que el que hizo en el 58.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Los 100 partidos más inolvidables en Mundiales, parte 2

PUESTO NÚMERO 90
Francia vs. México (13 de junio de 1930)



Francia: Thépot; Mattler, Capelle; Chantrel, Villaplane, Delfour; Pinel, Laurent, Maschinot, Libérati, Langiller. DT: Caudron.
México: Bonfiglio; Garza Gutiérrez; M. Rosas; Amézcua, Sánchez F. Rosas; López, Ruíz, Mejía, Carreño, Pérez. DT: Luque de Serrallonga.

El primer partido del primer Mundial. El 13 de julio de 1930, comenzó la Copa del Mundo en Uruguay. En el ya extinto (?) estadio Pocitos, jugaron Francia y México. Los galos originalmente querían sumarse al boicot europeo a la competencia, pero Jules Rimet metió cuatro gritos y los hizo subir al barco para participar. Del partido no hay mucho para decir, fue un paseo de Francia. A los 19, Laurent anotó el primer gol en un Mundial. Antes de que terminara el primer tiempo, Langiller y Maschinot anotaron para el 3-0 parcial. Con amor propio, posiblemente (?), México llegó al descuento a los 25 del complemento, por intermedio de Carreño. Finalmente, cuando faltaban solo tres minutos para el final del encuentro, Maschinot anotó el 4-1 final.

Los más de 4.000 espectadores fueron testigos del comienzo de una locura, aunque en aquel entonces, ellos no lo sabían. Ninguno de los dos equipos pudo avanzar a semifinales, ya que sucumbieron ante la poderosa Argentina. Como curiosidad, el arquero francés, Thépot, se lesionó en el primer tiempo, y fue reemplazado por un jugador de campo, Chantrel, por lo que Francia jugó todo el partido con 10 jugadores.

Años después, el estadio fue tirado abajo para alargar una avenida (!). Entre 2002 y 2006, un arquitecto de apellido Benech se puso a buscar el lugar exacto donde estaba Pocitos, y a pesar de la falta de registros oficiales (!), encontró la ubicación. Que lindo. Se determinó que Pocitos estaba en el cruce de la calles Charrúa y Coronel Alegre, además de que se encontró el arco donde se convirtió el primer gol, en lo que era una casa particular. Ahora hay un monumento.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Los 100 partidos más inolvidables en Mundiales, parte 1

Que cosa maravillosa la Copa del Mundo. El evento máximo no solo del fútbol, sino de todo el deporte. La competencia más vista del planeta. Todos la desean. Claro, ser brasileño o alemán te da cierta ventaja (?), pero todos podrían obtenerla. Pero solo unos pocos privilegiados han podido ganarla. Hasta el momento, se han disputado 20 Mundiales, en los que se han jugado 836 partidos. Bastante poco viendoló así, ¿no? Pero en todo este tiempo, han sucedido eventos inolvidables.

Yo, humildemente (?), decidí armar la lista con los partidos más inolvidables. Originalmente la lista iba a ser de 50 encuentros, o esa era mi idea. Cuando armé el primer padrón (?), aquel lejano 15 de junio (!), tenía 64 partidos, y tras ayuda de algunos conocidos, alcancé la cifra de 72. "Bueno, fue, hago la lista de 100 entonces", pero cuando la terminé, tenía 104 partidos, algunos de ellos muy "meh", así que la reduje a 75. Cuando iba terminando, volví a investigar, y logré alcanzar la cifra de 100 partidos. El 4 de septiembre fue la fecha en que terminé de escribir sobre el centenar de "matchs". Y aquí estamos, comenzando a publicar. Casi tres meses, en los que reconozco que no escribí todas las noches, claro está. Pero me llevó tiempo. Así que espero que disfruten esto, proporcionalmente a como disfruté la investigación, y proporcionalmente a la inversa de lo que me hizo sufrir (?) al escribir.

La cosa será así. 10 entradas con 10 partidos cada una, una por día. Calma, todas están programadas (?), así que irán apareciendo incluso si me muero, si me duermo, si me olvido, si encuentro algo mejor para hacer, o todo junto.

PUESTO NÚMERO 100
Cuba vs. Rumania (9 de junio de 1938)



Cuba: Ayra; Chorens, Barquín; Berges, Rodríguez, Arias; Fernández, Sosa, Socorro, Magriñá, Tuñas. DT: Tapia.
Rumania: Szádowsky; Felecan, Bürger; Bărbulescu, Rasinaru, Raffinsky; Dobay, Moldoveanu, Baratky, Bogdan, Prassler. DT: Săvulescu/Rădulescu.

Empezamos con algo que elegí porque no puede pasar por alto para mi, y es la participación cubana en el Mundial de 1938. ¿Cómo llegaron a un Copa del Mundo? Porque sus seis rivales abandonaron la eliminatoria antes de competir. ¿Hubiese clasificado si esto no pasaba? Imposible saberlo, aunque cierto es que era un equipo fuerte en aquellos años en la región. Algo parecido le pasó a Indias Orientales Neerlandesas, todos sus rivales abandonaron y quedaron clasificados al Mundial, donde caería 0-6 ante Hungría. Cuba, por su parte, debía enfrentarse ante Rumania. Un equipo de nivel medio en Europa, pero que siguiendo la lógica de aquellos años, por ser de dicho continente era mejor que vos (salvo que fueses Uruguay y tal vez Argentina o Brasil). La cosa es que ambos equipos eran una incógnita el uno para el otro. Incluso, resultaba llamativo que Cuba solo llevó 15 jugadores al Mundial.

Bueno, como fuese, si esperan saber algo del partido, olvidensé. No hay registros fílmicos de los goles. Pero si les puedo decir que aquel 5 de junio de 1938, Cuba y Rumania jugaron un gran partido. Bindea abrió el marcador a los 35 del primer tiempo, pero un minuto antes de que terminara la etapa inicial, empató Socorro. A los 24 del complemento, Magriñá sorprendió a todos en Toulouse y puso al frente a Cuba. Pero cuando la hazaña estaba casi consumada Baratky igualó el encuentro. Iban 43 del segundo tiempo. Fueron al alargue. Socorro puso el 3-2 para los caribeños a los 13 del primer suplementario, pero al minuto del segundo, Dobay puso pardas. Empataron, así que tenían que jugar de nuevo cuatro días después. Los europeos presentaron seis cambios, mientras que Cuba solo uno. ¿Cual? Cambió el arquero. Pero el motivo no fue que Carvajales se había comido tres goles y le dejaba su lugar al suplente Ayra. No. Carvajales pidió no jugar para poder comentar el partido por radio (!). Un medio cubano iba a cubrir el encuentro, y el tipo prefirió estar en la cabina antes que en la cancha.

A la hora del partido, Dobay adelantó a Rumania a los 35 minutos de la etapa inicial, pero Cuba hizo lo suyo (?). A los 6 del complemento, empató Socorro, y a los 12, Fernández anotó el gol del triunfo. Cuba escribió su página más gloriosa en cuanto a lo futbolístico, habían ganado un partido en un Mundial. Avanzaron a cuartos, donde se toparon con Suecia. Tuvieron que viajar hasta Antibes, a más de 500 kilómetros. Para ese partido no hubo transmisión radial, así que Carvajales volvió al arco. La suerte fue distinta. Suecia ganó 8-0, y el sueño cubano acabó. ¿Si hubiese atajado Ayra? Posiblemente hubiese pasado algo muy parecido.