miércoles, 1 de abril de 2026

Cambios de arquero en Primera División

Enzo Noce, ¿acaso era de papel? (vía).
El fútbol, como casi todo en la vida, no se mantiene inalterable, y con el correr de los años sus reglas han ido cambiando, eso es conocido, no se juega bajo las mismas normas del reglamento original de 1863. Una de las tantas cosas que se han modificado son las substituciones de jugadores, sabemos bien que no siempre fueron cinco, y tampoco tres. Hubo tiempos que no existían. Pero vamos a concentrarnos en la Primera División argentina.

En 1959 se habilitó la posibilidad de una substitución en la máxima divisional, pero solamente se permitía cambiar al arquero, y en caso de lesión. Antes de esto, durante los 68 años anteriores de fútbol organizado en Argentina, como en casi todo el mundo no había cambios. Eran 11 que jugaban, y si se lesionaba alguno quedabas con uno menos, por más que sea el portero. Evidentemente les llevó casi 70 años notar que capaz, quizás, tal vez (?), no estaban bien jugar sin arquero (o sea, con un jugador de campo atajando). El primer cambio en Argentina se produjo el 24 de mayo de 1959. En esa jornada, Vélez recurrió a la modificación de arquero, con el ingreso de Floreal Rodríguez en lugar de Roque Marrapodi. Ese día, el Fortín cayó 0-1 de visitante ante San Lorenzo, en un duelo por la cuarta fecha del campeonato. Con el correr de los años la regla se fue modificando.

lunes, 3 de noviembre de 2025

Selecciones forasteras jugando torneos de Conmebol

México con casaca alternativa en la caída ante Perú
por la Copa América 2011, jugada en tierras argentinas (vía).
Hasta las personas que no se destacan por ser lúcidas han notado que la Copa América, el máximo certamen de selecciones organizado por Conmebol, es disputada por países que no pertenecen a dicho ente. Puede gustar, puede que no, pero así es la cosa. Si yo fuese abogado de la confederación sudamericana podría argumentar que es muy complicado organizar un torneo de 10 equipos con un formato atractivo pero que dure un mes, y quizás, tal vez, puede ser, que con 12 o 16 se puede hacer algo mejor. Y salvo que los países de habla hispana nos pongamos de acuerdo para organizar y financiar milicias terroristas que provoquen la fragmentación de Brasil en, no se, seis, siete u ocho nuevos estados (al estilo Unión Soviética), no queda otra que invitar. Ahora bien, ¿conocemos bien a estas SELECCIONES FORASTERAS? ¿Tenemos en mente a todas? ¿Este mecanismo se reduce solamente a los torneos de mayores? Vamos a repasarlo.

Seguramente en el primer país en el que pensamos al afrontar esta temática es México, y es lo correcto, pues es el país que más se vinculó a Conmebol. Sus clubes disputaron la Libertadores entre 1998 y 2016 (aquí repasamos sus métodos de clasificación que tenían que convivir y no pisar a los sistemas para mandar representantes a la Concachampions), además de que tuvieron corta presencia en la Sudamericana entre los años 2005 y 2008, con un título de Pachuca en 2006 además de cinco subcampeonatos sumando las dos copas (además de un sexto segundo puesto si contamos la Recopa 2007 que el equipo "tuzo" pierde ante el Inter de Porto Alegre). Bueno, además de México, las selecciones de otros 15 países dijeron presente. Claro, cinco de ellos solo lo hicieron en el terreno juvenil, pero aún así, es un número alto. Y ojo, hay cuatro más que se podrían haber sumado pero declinaron la posibilidad.

viernes, 8 de agosto de 2025

Torneo Regional 85/86, su verdadera historia (parte III): El nacimiento del Nacional B y el camino al presente

La creación de una nueva división

Recorte de Armenio campeón, autohomenaje (?).
Link a las partes I y II.

Bueno, entonces, ¿cómo se armó el primer Nacional B? Repasemos rápidamente. El 16 de noviembre de 1985 en reunión en Mendoza, la Unión de Clubes Argentinos (UCA) aprobó un proyecto para la nueva organización del fútbol argentino, que contaba con una primera y una segunda división nacional y en la tercera ya corría un campeonato al estilo del Regional, con la Primera B de AFA (que pasaba a ser tercera división para los directamente afiliados) integrandosé en las fases finales, aportando cuatro equipos más los 12 clasificados del interior, disputando estos los Zonales (el campeón de la B subiría directamente a la nueva segunda categoría).

La nueva divisional estaría integrada por 20 equipos. Siete saldrían del torneo del primer semestre de 1986 de la Primera B. Luego el interior tendría 12 plazas. La vigésima plaza, sin mucha sorpresa, le correspondería al equipo que descendería de Primera al finalizar la temporada 85/86. Bueno, ¿y qué provincias/ligas tendrían las plazas del interior? Por historia, convocatoria y estadios con capacidad de al menos 15 mil espectadores, las elegidas fueron Chaco, Córdoba, Jujuy, La Pampa, Mendoza, Misiones, Salta, San Juan, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán, en tanto que Neuquén y Río Negro deberían enfrentarse por la última plaza. El 23 de enero AFA aprobó el proyecto de la UCA, pero con la salvedad de que excluyó a Santiago del Estero y a Santa Fe para darles las plazas a Corrientes y a Buenos Aires (esta última saldría de un mini torneo entre los representantes de Bahía Blanca, Junín, Mar del Plata, Olavarría, Pergamino, San Nicolás y Tandil). El 3 de marzo AFA se retractó (?) y le devolvió la plaza a Santiago del Estero, pero sin sacarselá a nadie. Y para que no quede un torneo impar, agregaron un 22° al nuevo Nacional B: un octavo equipo de Primera B. AFA, de paso, había decidido que los otros siete disputarían junto al segundo peor promedio de Primera un reducido por un lugar en la máxima divisional, que pasaría a tener 20 clubes.

Ya hecha esta humilde introducción con data que estaba en el anterior post (?), procedemos a continuar. En todas las provincias el representante saldría de la liga de su capital, con puntuales excepciones. El caso más obvio es Buenos Aires, en donde directamente se excluyó a la liga de La Plata, en tanto que en La Pampa el representante de Santa Rosa debería enfrentar al de General Pico. Mientras tanto, en la plaza patagónica (del norte), Neuquén si clasificaría a un equipo de su capital, caso contrario de Río Negro, que obviaría a Viedma para directamente mandar a un equipo de la liga de Cipolletti, que claramente era la más fuerte de la provincia.

jueves, 7 de agosto de 2025

Torneo Regional 85/86, su verdadera historia (parte II): El fútbol del interior, ¿ganador o perdedor del embate?

Gestando la reestructuración (la dulce espera de la tibia rebelión)

Recorte de Sólo Fútbol N° 41 (21/04/1986).
Link a las partes I y III.

1983 se nos presentaba con un novedoso formato para el Nacional. Por primera vez en mucho tiempo se dejaba de lado las cuatro zonas para dar lugar a ocho grupos de cuatro, de los cuales clasificarían a la siguiente fase tres equipos de cada una. O sea, apenas ocho equipos quedarían eliminados en la primera fase, con solo seis partidos. Luego vendrían ocho triangulares, de donde avanzarían dos clubes de cada uno, para dar lugar así a los playoffs. La idea era dar un buen piso de partidos a (casi todos) los equipos, pero que el premio o la eliminación estén cerca y no tengan cinco o seis encuentros por nada. El Gráfico celebraba la idea, pero no cuajó bien y para 1984 se cambió nuevamente el formato. Esta vez, se usó el que sería el esquema de los Mundiales a partir de 1998. Ocho zonas, dos clasificados por cada una, playoffs. Tampoco gustó. Muchos equipos jugando muy poco. El interior se cansó. Comenzó el debate.

Este Nacional 84 contó con la participación récord de seis cordobeses, algo que tuvo cierta polémica, ya que algunos sectores consideraban que esto era una sobrerrepresentación (que quedaría para Buenos Aires, ¿no?). ¿Seis porque? Estaban los tres de la 1.309 (Talleres, Instituto y Racing) y los dos clasificados desde la ACF (Belgrano y Unión San Vicente), a los que se sumó Estudiantes de Río Cuarto, ingresando desde el Regional. Nilo Neder, en El Gráfico, celebraba el regreso a un torneo de AFA de Belgrano, que faltaba desde 1981 y lo consideraba el que más gente movía en la provincia. También, como apostilla, en febrero se corrió la bola de reuniones entre los presidentes de Belgrano y Talleres (Walter Spengler y Amadeo Nuccetelli) con el propósito de una posible fusión entre los dos clubes más importantes de Córdoba. Cuando la noticia se filtró, rápidamente encontró resistencia entre la gente y quedó en eso, una loca idea.

Como fuese, empezó a haber ruido antes de que se jugara el Nacional 84. Carmelino Russo, presidente de Central Norte de Salta, propuso una reunión de presidentes de clubes del interior, tal como sucedía con la Liga del Interior a fines de los 70. Se pedía una modificación sustancial de las estructuras, y algunos extremistas incluso pensaban en crear una Federación Argentina paralela a la AFA. A todo esto, la 1.309 no solo había visto “endurecer” sus requisitos como leímos anteriormente, sino que empezaba a sonar una posible derogación que le cerraría la ventana abierta al interior (porque no vamos a decir que era una puerta). En 1982, Grondona declaró que la resolución fue una equivocación “en el procedimiento, no en el hecho” y confesaba un posible “reajuste de la reglamentación”, al tiempo que consideraba que los actuales Nacionales eran un retroceso a la idea de fortalecer el fútbol del interior y que si era por él, a fin de temporada se bosquejaría “un gran torneo que abarque la mayor parte del año”. Además, elogió el sistema de liga única impuesto en Córdoba.

miércoles, 6 de agosto de 2025

Torneo Regional 85/86, su verdadera historia (parte I): Los antecedentes

Una pequeña introducción (lo complejo de contextualizar el fútbol argentino)

Póster conmemorativo de la coronación (vía).
Link a las partes II y III.

El Regional 85/86 es el torneo más “polémico” de la historia del fútbol argentino, no tengo dudas. Y las comillas no son un error, las uso porque en realidad lo controvertido de este certamen es donde ubicarlo, como explicar de dónde sale (cualquier otra disputa es perder el tiempo con adultos con mentalidad de 10 años, no lo recomiendo). Quizás no es tan difícil en realidad saber “que fue” este campeonato, pero sucedió justo en un momento de cambios en la AFA, y al existir solamente por una temporada es complejo estar familiarizado con él. ¿Estuvo bien descartarlo, tendría que haber seguido ese esquema? Difícil saberlo, pero en las próximas líneas intentaremos repasar todo para no quedarnos con la visión de alguien de esta era del fútbol.

Podemos hablar de tres grandes reestructuraciones en la era del profesionalismo de la primera división de la Asociación del Fútbol Argentino (la AFA, como la conocen los amigos). Lo primero transcurre desde los eventos de 1931 hasta 1966, cuando se produce el primer gran cambio: la aparición de los Nacionales (generando esto la creación también de los Metropolitanos y de los Regionales, que debieron ser equivalentes pero jamás estuvieron cerca de serlo). Esto continuó así hasta los eventos que nos incumben, los cambios que se dieron entre 1985 y 1986, que desembocaron en un solo torneo de Primera y la creación del Nacional B. Repasar esto es la clave de estas publicaciones (sin dejar de lado lo que pasó antes y lo que pasaría después, ya que todo está conectado, nada es casualidad). La tercera gran reestructuración, claro que sí, fue cuando ascendieron 10 equipos más a Primera en el año 2014 para alcanzar los 30 participantes en la temporada 2015. Aquí estamos, en 2025, aún lidiando con ello. Y lo que falta para que se haga algo al respecto. Pero no venimos a hacer futurología.

El contexto es ¿sencillo? En AFA tenés dos formas de afiliación, la directa y la indirecta. La primera consiste en estar asociado a la casa madre, como lo dice la palabra, directamente. La segunda significa que sos miembro de una liga que pertenece a AFA. No habría mucho problema de no ser que los directamente afiliados son (casi) todos equipos de la ciudad de Buenos Aires y alrededores, mientras que el honor de ser indirectamente afiliado le corresponde a todo el mal llamado interior del país. Esto viene desde hace mucho, y es que para repasar el Regional 85/86 es necesario ir demasiado para atrás en el tiempo. Casi que es gracioso.